¿Te sientes en modo “piloto automático”? 5 preguntas para cuestionarte (y aclarar) tu futuro laboral
En Chile, el 50% de la población laboral está abierta a cambiar de trabajo. Básicamente, uno de cada dos trabajadores y trabajadoras está mentalmente fuera de su organización, aunque físicamente siga en ella.
Escasez de puestos de trabajo, incertidumbre económica, temor al cambio o inercia rutinaria: hoy existen un sinfín de motivos por los cuales muchas personas descartan un cambio de aires a nivel laboral, aunque ese cargo que estén ocupando los mantenga en un status quo de poco crecimiento y nula proyección profesional.
A su vez, la idea de asumir un nuevo desafío laboral es apaciguada por el modo piloto automático, es decir, un estado inconsciente de supervivencia donde las actividades de la vida diaria se llevan a cabo de manera repetitiva y monótona.
No obstante, hay cifras que demuestran que esa idea de cambio está presente en un sector representativo de la población laboral. El estudio Panorama del mercado laboral, elaborado por ManPower Group, apunta que el 50% del talento en Chile está abierto a cambiar de trabajo. Básicamente, uno de cada dos trabajadores y trabajadoras está mentalmente fuera de su organización, aunque físicamente siga en ella.
Esto, sin duda, tiene un impacto significativo a nivel organizacional y es parte de lo que la firma internacional Gallup denomina El gran desprendimiento, un fenómeno que ilustra el descontento y la frustración que limita a colaboradores y colaboradoras a sentirse plenos en su lugar de trabajo.
“Para los empleadores, esto significa que, si bien la rotación laboral puede haber disminuido, la preocupación por la productividad de los empleados y la futura pérdida de talento son riesgos organizacionales ocultos. Además, cuando los empleados se sienten desconectados de su trabajo, es probable que las iniciativas de cambio organizacional encuentren indiferencia o resistencia”, resaltan.
Cinco preguntas para salir del piloto automático y aclarar tu futuro laboral
Los cambios importantes cuestan, a veces pueden generar temor o incertidumbre, pero no se pueden ocultar bajo la alfombra. Tomar decisiones en el mundo laboral, de manera mesurada y con los pros y los contras sobre la mesa, es determinante para el éxito profesional y salir de ese ciclo de inercia y desconexión con tu propósito.
Acá te compartimos cinco preguntas para que puedas cuestionar tu presente laboral y aclarar tu futuro:
1 - ¿Estoy creciendo o estoy ocupado?
Estar constantemente atareado no es igual a progreso, es clave que puedas distinguir esto. La pregunta real es si a corto/mediano plazo sabrás más, valdrás más y serás más capaz de lo que eres hoy. Si la respuesta es dudosa, la empresa te está consumiendo, no desarrollando.
2 - ¿Me estoy quedando por lo que la empresa es hoy o por la nostalgia de lo que fue?
Las dinámicas empresariales están constantemente en cambio y eso implica a todos los aspectos de la organización. Por lo tanto, no te aferres a una cultura o a un equipo que ya no existe. Si tu lealtad es hacia “lo que fue” la empresa, tu continuidad está basada en inercia y nostalgia.
3 - ¿Cuándo fue la última vez que sentí que lo que hago importa de verdad?
¿Puedes recordar un momento concreto y reciente en el que tu trabajo tuvo un impacto visible? Si tienes que remontarte demasiado atrás para encontrar dicho momento, la desconexión lleva más tiempo del que crees.
4 - ¿Estoy aquí por lo que esta empresa me da o por lo que me costaría irme?
No es lo mismo quedarse porque el proyecto te entusiasma, el equipo te nutre o el aprendizaje es real, y quedarse porque cambiar te da miedo o incertidumbre. La segunda razón no es lealtad, es costumbre disfrazada de estabilidad.
5 - ¿Cómo describiría este trabajo dentro de cinco años si las cosas siguen exactamente igual?
Proyectar tu futuro e imaginar cómo te ves a mediano/largo plazo es uno de los ejercicios más reveladores y gráficos que existen. Si la imagen que ves te genera indiferencia, resignación o, incluso, alivio de que "al menos hay seguridad", tu intuición ya tomó una decisión que tu cabeza aún no ha procesado.
Cuestionar tu futuro laboral no es una vía que conduce directamente a dejar tu trabajo o abandonar tu carrera, se trata de encontrar claridad en medio de un momento de transformaciones aceleradas y donde las expectativas, tanto de las organizaciones como de las personas, están en constante cambio.
Además, ten presente que las decisiones profesionales más sanas no nacen del miedo, sino de saber con precisión qué estás eligiendo y por qué.
“El gran desapego indica que muchos empleados tienen dificultades para adaptarse a nuevas prioridades y nuevas formas de trabajar. También se cuestionan el significado y el propósito de su trabajo, y aún no han encontrado respuesta. Esto representa un desafío para las empresas que desean retener su talento, fortalecer su cultura y expandir su negocio. La buena noticia es que al abordar dos elementos en declive del compromiso —expectativas claras y misión o propósito— los líderes pueden convertir estos riesgos en fortalezas transformadoras”, puntualiza el reporte de Gallup.